Gobierno pactó con empresas reducir comisiones en pagos digitales en gasolinas

Portafolio de finanzas y economía/Norberto López Zúñiga
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El gobierno federal, la banca y las empresas emisoras de vales acordaron una reducción en las comisiones por pagos digitales en gasolinerías para proteger la economía y contener alzas. El secretario de Hacienda, Édgar Amador, explicó que la medida forma parte de una estrategia integral para proteger la economía de los hogares ante el alza de precios energéticos. El acuerdo contempla eliminar la cuota de intercambio, que representa cerca de 80% de las comisiones cobradas por pagos con tarjeta, lo que se traducirá en una reducción directa de costos para las estaciones de servicio.

Ante el encarecimiento internacional del petróleo por el conflicto en Medio Oriente, el Gobierno de México anunció un acuerdo con la ABM y la Asociación de Sociedades Emisoras de Vales para eliminar durante seis meses las comisiones al pagar combustibles con tarjeta, a fin de contener el impacto en la economía, anunció la presidenta Claudia Sheinbaum.

El secretario de Hacienda, Édgar Amador, explicó que 47.4% de las compras de combustibles en el país se realizan en efectivo debido a las comisiones que se cobran por pagos digitales, mismas que suelen trasladarse al consumidor final. Con el acuerdo, dichas comisiones quedarán en cero durante el periodo establecido.

Un menor cobro de comisiones a las gasolinerías por parte de bancos y empresas de valores es insuficiente para bajar el precio del diesel a 28 pesos el litro, consideraron especialistas del sector, ya que señalaron que sólo se trata de un paliativo que afectará al libre mercado.

Alejandro Montufar, director de la consultora PetroIntelligence, explicó que Hacienda estima un descuento de 14 centavos, sin embargo, en la práctica sólo 50% de los clientes paga con tarjeta y esto se da en 30% de las estaciones, por lo que la reducción será de apenas siete centavos.

En marzo, las exportaciones repuntaron 27.7% anual, su mayor avance en cuatro años, alcanzando un monto récord de 70.7 mil millones de dólares, impulsadas por las ventas de la industria manufacturera hacia EU, particularmente las de equipo de cómputo y electrónicos, reportó el Inegi.

Con este monto, las exportaciones totalizaron 175.5 mil mdd en el primer trimestre, un monto sin precedente para un periodo similar y 17.9% mayor a tasa anual

La caída estimada del PIB en el 1T2026 representa un riesgo relevante para las finanzas públicas, ya que podría traducirse en menores ingresos tributarios y dificultar el cumplimiento de las metas fiscales para 2026, lo que eventualmente obligaría a la Secretaría de Hacienda a realizar un ajuste al gasto público más severo de lo previsto, advirtió Arturo Vieyra, economista en jefe de Grupo Coppel.

En el 1T2026, los anuncios de inversión en México cayeron 78% anual, de acuerdo con Integralia. En un reporte, correspondiente a las inversiones derivadas por Nearshoring, México reportó 22 anuncios de inversión por 2,630 millones de dólares; sin embargo, las inauguraciones alcanzaron 4,951 mdd, casi 2.5 veces más que en 2025, acotó la consultora.

De los adeudos fiscales que los contribuyentes tienen con el SAT, 15% tienen baja probabilidad de cobro debido a falta de solvencia, a que las personas no han sido localizadas o a que son deudas de hace muchos años y representan 502,402 millones de pesos, de acuerdo con cifras del órgano recaudador.

Al primer bimestre de este año, los adeudos fiscales sumaron 3.17 billones de pesos, un incremento de 6.2% en comparación con el saldo reportado a febrero 2025. El monto de estos adeudos equivale a 54% de los 5.8 billones que se prevén recaudar este año.

En el mercado financiero, está leyendo esta semana de bancos centrales como un evento de rutina: todos pausan, nadie sorprende, vida sigue. Es el error clásico de confundir silencio con neutralidad.

Las cerveceras y las acciones de AB InBev han subido 5% en los últimos doce meses. Las de Heineken han caído 15%. Las de Carlsberg, 8.5%. El mercado las está tratando como un sector terminal: Gen Z que no bebe, presiones de salud pública, costos al alza, demanda estructuralmente débil.

Ese es el marco equivocado para leer lo que ocurre entre junio y julio de 2026.

El Mundial de este año es el más grande de la historia del torneo: 104 partidos en 16 ciudades, con sede compartida entre México, Estados Unidos y Canadá. Audiencia proyectada cercana a 5,000 millones de espectadores. Una asistencia estimada de 6.5 millones de personas en estadios. Y 14 de los 20 países con mayor consumo per cápita de cerveza ya clasificados. Jefferies proyecta un impulso de consumo equivalente a mil millones de pintas adicionales. En México, las propias cerveceras estiman un alza de hasta 20% en demanda, con Heineken ya rentando 30 bodegas de distribución en las tres ciudades sede.

El reencuadre que importa: AB InBev, dueña de Corona, Budweiser, Stella Artois y Modelo, tiene exposición directa en los tres países sede. No hay otra cervecera en el mundo mejor posicionada geográficamente para capturar este evento específico.

Lo que realmente ocurre es que cinco bancos centrales del G7 reunidos simultáneamente, en medio de un shock petrolero activo por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, van a tener que sonar más restrictivos de lo que el mercado quiere escuchar. La retórica hawkish tiene un costo directo: más presión sobre bonos que ya se comportan mal mientras las acciones rompen récords.

La implicación que nadie tiene en precio: el bono del Tesoro a 10 años puede romper el techo del 4.4% esta semana. Si Powell y Lagarde coordinan un tono restrictivo, la curva larga sufre primero. Posición: duración corta, energía larga.

reciente: los cinco bancos centrales del G7 definen tasas en el mismo lapso de siete días. La Fed y el Banco de Canadá el miércoles, el BCE y el Banco de Inglaterra el jueves, el Banco de Japón el martes. Juntos administran la política monetaria de casi la mitad de la economía mundial.

Nadie espera movimientos. Ese es exactamente el problema. El mercado ya descontó la pausa como el escenario base y siguió adelante. El S&P 500 cerró en récords la semana pasada. El crédito se comprimió. Las acciones emergentes tocaron máximos históricos.

La narrativa dominante es que el conflicto con Irán es un evento geopolítico contenible y que la inflación del petróleo será transitoria. Ya escuché ese argumento antes, en 2021, y nos costó caro a todos.

Lo que el mercado no está preciando es que estos bancos centrales tienen un incentivo enorme para sonar restrictivos ahora, precisamente porque no pueden permitirse repetir el error de la pandemia: subestimar la persistencia inflacionaria.

Amy Xie Patrick, de Pendal Group, ya salió de toda su exposición a duración este mes. Los estrategas de Evercore ISI esperan que el Banco de Japón allane el camino hacia subidas en junio y diciembre. El BCE ya tiene casi garantizada una subida en junio según los swaps.

El bono del Tesoro a 10 años cotiza hoy en 4.32%. Si la retórica de esta semana es más hawkish de lo esperado, ese número tiene espacio para moverse.

Microsoft y OpenAI renegociaron su acuerdo original esta semana de una manera que cambia el juego completo de la inteligencia artificial. Microsoft renuncia a su derecho exclusivo de comercializar los modelos de OpenAI a cambio de ya no pagar un porcentaje de ingresos sobre los productos que revende.

El resultado práctico: los modelos de OpenAI ahora pueden distribuirse a través de Amazon Web Services y otros proveedores de nube rivales. Microsoft sigue siendo el proveedor principal y Azure tiene prelación en lanzamientos, pero la exclusividad que le dio ventaja competitiva durante tres años se terminó. Las acciones de Microsoft cayeron cerca de 1% al conocerse el acuerdo.

La OPI de Pershing Square cerrará libros hoy a las 4 PM en Nueva York con un objetivo de recaudación de aproximadamente 5,000 millones, la mitad de los 10,000 millones que se habían trazado originalmente.

La oferta está sobre demandada, con 85% de interés institucional. La estructura es peculiar: los compradores del fondo cerrado Pershing Square USA reciben además acciones de la gestora Pershing Square Inc., en una proporción de 20 acciones de la gestora por cada 100 del fondo, con condiciones más favorables para los institucionales tempranos. Ya hay 2,800 millones comprometidos en colocación privada.