El caso de siete menores intoxicados con fentanilo en Huauchinango, Puebla, expuso que esta droga no distingue entre países ni edades, señaló el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson. El mensaje fue emitido tras conocerse que los niños consumieron alimentos contaminados adquiridos en la vía pública.
Para Johnson, el episodio evidencia que el fentanilo impacta directamente a los sectores más vulnerables y que su distribución representa un riesgo constante para la vida cotidiana.
Advirtió que es indispensable desarticular las redes que introducen esta sustancia en las comunidades, al considerar que su operación genera daños irreversibles.
Indicó que los menores afectados muestran avances en su recuperación y manifestó acompañamiento a las familias que enfrentan las consecuencias del caso.
Ayer por la noche, autoridades estatales dieron a conocer que se abrió una investigación por la presunta intoxicación de varios menores en Huauchinango, sin que hasta el momento se determine la causa exacta.
De acuerdo con el posicionamiento, será la Fiscalía General del Estado la que establezca, mediante peritajes, si el caso está relacionado o no con el consumo de alguna sustancia ilícita.
El comunicado indica además que los menores ya se encuentran fuera de peligro, luego de recibir atención médica oportuna, y permanecen en recuperación satisfactoria.






