Con más de 150 hectáreas afectadas, el incendio forestal en la Sierra Negra sigue bajo vigilancia permanente, mientras las autoridades estatales mantienen un operativo para evitar que el fuego vuelva a expandirse. El siniestro se encuentra actualmente con un 70 % de control y 50 % de liquidación, luego de que las condiciones de viento reactivaran algunos puntos que ya habían sido sofocados.
Alejandro Armenta, gobernador de Puebla, sobrevoló la zona para evaluar el comportamiento del incendio y la efectividad de las maniobras aéreas, principalmente las descargas realizadas por el helicóptero especializado.
En tierra, brigadas de Protección Civil, Policía Forestal, CONAFOR y la Brigada Coyote 7 continúan los trabajos de contención en áreas de difícil acceso.
El mandatario estatal sostuvo que los incendios forestales generan daños que tardan décadas en revertirse y adelantó que se implementará un plan de reforestación con producción local de plantas.
Autoridades insistieron en que la mayoría de estos siniestros tienen origen humano y reiteraron el llamado a evitar fogatas mal apagadas o el abandono de objetos que puedan detonar incendios.






