Creció 2.6% la recaudación tributaria

Portafolio de finanzas y economía/Noberto López Zúñiga
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En el primer bimestre del año, la recaudación tributaria creció 2.6% anual en términos reales, si bien desaceleró respecto a meses previos, en monto se superó lo programado con la Ley de Ingresos 2026, informó el SAT. Detalló que los ingresos tributarios alcanzaron 1.02 billones de pesos, un cumplimiento de 102.4% respecto a la meta. Agregó que la captación del SAT contribuyó a que los ingresos del gobierno ascendieran a 1.12 bdp al cierre de febrero, monto que creció 1.6% real anual.

En enero, el empleo en las actividades manufactureras tuvo un avance marginal de 0.2% en comparación con diciembre, con lo que hiló dos meses de avances tras 10 meses de caídas mensuales consecutivas, según el Inegi.

La Amexcap y sus asociados multiplicaron por 10 el impulso de la banca de desarrollo, a fin de acompañar al Plan México, señaló el presidente del organismo, Pablo Coballasi, quien anunció que el monto será de cerca de 50 mil millones de pesos invertido por los fondos de capital privado en las PyMES del país para su desarrollo.

El directivo sostuvo que esa inversión se suma a los 7,500 mdp que hacen los socios de Amexcap cada año y que, visto a lo largo de dos décadas, significan más de 89 mil millones de dólares.

Para que México pueda crecer más de 2% al año, la inversión pública y privada debe escalar a niveles superiores a 25% del PIB anual, expuso Eduardo Osuna, director general de BBVA México.

Previo a la 89 Convención Bancaria, indicó que este porcentaje es el mínimo para que el país pueda ver niveles de crecimiento mayores y la infraestructura puede ser la llave; subrayó que en realidad se debería invertir de 30 a 35% durante algunos años.

Ante el crecimiento económico marginal que el país ha registrado en los últimos años, el sector bancario busca incrementar el crédito que otorga a proyectos productivos, pero asegura que aún falta certeza para detonar las inversiones en México.

Emilio Romano, presidente de la ABM, estimó que no hay tiempo que perder para generar las condiciones que permitan concretar proyectos. Reconoció que el gobierno está trabajando en todos estos precursores y está generando las condiciones para que poco a poco se vayan incrementando estas condiciones y vaya habiendo la seguridad que va a detonar cada vez más la inversión.

La reducción del IEPS para mantener estable el precio de la gasolina podría elevar el déficit ampliado cercano a 5% este año, si el conflicto bélico en Irán se prolonga, advirtió el IMEF.

Este año podríamos alcanzar una razón de deuda bruta del sector público a PIB de 60%, pudiendo detonar una acción crediticia por parte de alguna calificadora, advirtió Gabriela Gutiérrez, presidenta nacional del organismo. 

El PIB per cápita en México sufrió un estancamiento en 2025, con un crecimiento económico de sólo 0.8%, una ligera contracción respecto al año previo y que se habría ubicado en 192,121 pesos, quedando en niveles similares a los de 2017, deteriorando el poder adquisitivo de las familias, según cálculos de la organización México, ¿cómo vamos?

Aunque las transferencias o apoyos sociales del Gobierno han buscado disminuir la pobreza en México, lo ideal es generar empleos de calidad para detonar el ingreso, estimó Fausto Hernández, investigador del CIDE.

Los clientes de la banca en el país están sufriendo un endurecimiento de los procesos de identificación y monitoreo, algunos incluso con bloqueos de cuentas por operaciones inusuales, pero México tiene que demostrar que sí está haciendo algo para combatir el lavado de dinero, aseveró Eduardo Osuna, director general de BBVA.

Reconoció que el golpe del Departamento del Tesoro de EU contra CIBanco, Vector e Intercam sí generó preocupación en el sistema y México todavía tiene que mejorar sus estándares antilavado para cerrar la brecha con la regulación estadunidense.

A pesar del aumento en las tensiones geopolíticas por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, los inversionistas en Wall Street no están abandonando su apuesta por las acciones estadounidenses. De hecho, grandes gestores de activos mantienen una postura constructiva hacia la renta variable, argumentando que el crecimiento económico y las utilidades corporativas siguen siendo el principal motor del mercado.

El optimismo se apoya en datos relativamente sólidos: la economía de Estados Unidos continúa mostrando resiliencia, mientras que las empresas han logrado sostener márgenes y beneficios en niveles atractivos.

Incluso con el repunte en los precios del petróleo —una consecuencia directa del conflicto—, el impacto aún no ha sido suficiente para alterar las expectativas de crecimiento de forma significativa.

Sin embargo, el mercado no es ingenuo. La lectura de fondo es más sofisticada: los inversionistas están diferenciando entre “ruido geopolítico” y riesgos sistémicos reales. Mientras el conflicto no escale a un nivel que afecte las cadenas de suministro globales o dispare la inflación de manera sostenida, la renta variable mantiene su atractivo relativo frente a otros activos.

El punto fino está en la valoración. Con índices cerca de máximos históricos, cualquier deterioro inesperado —ya sea en inflación, tasas o geopolítica— podría detonar episodios de volatilidad. En otras palabras, Wall Street sigue comprando… pero con el dedo cerca del botón de venta.

La SEC dio un paso histórico al publicar por primera vez definiciones formales sobre qué activos digitales califican como valores. El regulador busca cerrar años de ambigüedad que han frenado la innovación y detonado litigios en la industria cripto. La nueva guía establece criterios más claros para diferenciar entre tokens que funcionan como instrumentos financieros —y por tanto sujetos a regulación estricta— y aquellos que no lo son.

La crisis global de memoria no se resolverá pronto: el desbalance entre oferta y demanda de semiconductores persistirá hasta 2030, impulsado por la creciente necesidad de almacenamiento en sectores como inteligencia artificial, autos eléctricos y centros de datos. Empresas clave del ecosistema enfrentan ciclos de inversión intensivos y alta volatilidad en precios, lo que complica estabilizar el mercado.

Uber y NVIDIA están apostando por escalar la producción global de robotaxis, buscando convertir una narrativa futurista en una operación industrial. La alianza apunta a optimizar tanto el hardware como el software que impulsa la conducción autónoma, un paso clave para reducir costos y acelerar la adopción masiva.

Mastercard refuerza su apuesta por las stablecoins con la compra de BVNK por 1,800 millones de dólares, buscando posicionarse como infraestructura clave en pagos digitales basados en blockchain. La jugada refleja una estrategia pragmática: no competir contra el sistema financiero tradicional, sino integrarlo con nuevas tecnologías.

Google negocia adquirir sistemas de refrigeración para centros de datos de la china Envicool, en un movimiento que revela dónde está el verdadero cuello de botella de la inteligencia artificial: la energía y la temperatura. A medida que crecen los modelos de IA, también lo hacen sus requerimientos térmicos, convirtiendo la eficiencia energética en un factor competitivo crítico.

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Diana Luisa Ramírez

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