Las jugadoras que integraban al equipo de básquetbol Estrellas de Puebla denunciaron faltas de respeto, violencia verbal, falta de comunicación, problemas logísticos y la alteración de sus contratos por parte de la directiva. Esto aunado a los retrasos en los pagos.
A través de un comunicado que difundieron en sus perfiles de Instagram las basquetbolistas señalaron al presidente del extinto club, Martín Galindo, de cometer esas faltas.
De acuerdo con el documento, desde su incorporación a los entrenamientos se presentaron los problemas relacionados con la falta total de comunicación y logística, entre ellos la transportación, alimentación, sedes de las prácticas y el equipamiento.
Asimismo, se registraron faltas de respeto, violencia verbal y psicológica. Aunque no precisaron cuándo y cómo ocurrieron estos hechos.
Además, revelaron que hubo omisiones en sus respectivas contrataciones y alteraciones en los documentos para su registro.
Revelaron que los contratos que se enviaron y registraron ante la Liga de México nunca fueron firmados por cada una de las jugadoras involucradas en ellos, lo cual, consideran, es un delito.
Dieron a conocer que derivado de los retrasos en los pagos se presentó la inhabilitación de los servicios dentro del hotel donde se hospedaban e incluso amenazas de desalojo, entre muchas cosas más.
“Cumplimos con todo lo establecido en el contrato e incluso nos vimos obligadas a desembolsar dinero propio para solventar los gastos de transporte al entrenamiento y alimentación, ya que nosotros, como equipo y como profesionales, siempre quisimos colaborar de la mejor manera”, declararon en el texto.
Subrayaron que jamás existió una comunicación clara e, incluso, por momentos, fue completamente nula por parte de los dirigentes de la institución.
Aclararon que los adeudos pendientes fueron cubiertos en su totalidad por personas ajenas a Martín Galindo, 34 días después de iniciar la relación laboral. Incluso nadie de la directiva se hizo cargo del pago de los boletos de regreso a sus hogares.
“Lamentamos profundamente que este proyecto haya quedado en manos de personas poco profesionales y deshonestas, que han causado mucho daño al deporte mexicano. Reconocemos que el estado de Puebla no merecía pasar por los malos manejos de los Galindo”, escribieron.
En su comunicado, las jugadoras dejaron claro que, tras los constantes incumplimientos y maltrato, decidieron abandonar la institución, buscando poner fin a una situación insostenible, con la esperanza de que lo sucedido sirva como punto de inflexión para que los abusos no se repitan. “Es la única declaración que daremos al respecto de lo sucedido”, concluyeron.








