El ataque armado registrado en Sala de Despecho, en Angelópolis, no fue un ajuste de cuentas ni estuvo relacionado con actividades criminales, aseguraron personas cercanas a las víctimas. Según el testimonio, el grupo se encontraba conviviendo dentro del bar cuando, sin previo aviso, comenzaron los gritos y las detonaciones, lo que provocó pánico entre los asistentes.
Durante la confusión, varias personas se tiraron al suelo o se arrastraron para ponerse a salvo, mientras se escuchaban gritos y se reportaban heridos tanto dentro como fuera del establecimiento.
Las víctimas mortales, indicaron, eran jóvenes profesionistas y personas ajenas a cualquier entorno delictivo, entre ellos un arquitecto y un entrenador de gimnasio.
Los declarantes señalaron que el ataque fue indiscriminado y que incluso empleados del lugar resultaron lesionados, lo que descarta una agresión dirigida contra un objetivo específico.
Ante la difusión de versiones que apuntan a un ajuste de cuentas, familiares y amigos anunciaron que harán público un comunicado para aclarar los hechos y defender la memoria de las víctimas






