La jornada de protestas encabezada por la Unión de Transportistas del Estado de Puebla dejó una movilidad limitada en algunas partes del estado, ante el paro de unidades del transporte público. De acuerdo con los propios dirigentes del movimiento, cerca de 20 mil vehículos dejaron de prestar servicio, entre camiones y taxis, como medida de presión ante los operativos de supervisión.
El impacto fue más visible en la ciudad de Puebla, donde solo una de cada cinco unidades salió a circular. Menos de mil 200 vehículos operaron durante el día, frente a una flota habitual de 6 mil, dijeron.
Samuel Méndez, vocero de la UTEP, señaló que muchos concesionarios decidieron resguardar sus unidades por miedo a ser sancionados, más que por la protesta en sí.
Frente a la Secretaría de Movilidad y Transporte, los transportistas acusaron que la revista vehicular carece de sustento y fue impuesta sin consulta previa al gremio.
Advirtieron que las multas por ser detenidos en los operativos alcanzan los 28 mil 271 pesos, lo que los llevó, dijeron, a preferir detener el servicio antes que enfrentar sanciones.
Los líderes del paro demandaron al gobierno estatal frenar los operativos y abrir mesas de diálogo, con foros públicos, antes de avanzar hacia sanciones definitivas o la revocación de concesiones.






