El número de casos confirmados de sarampión en Puebla llegó a siete en menos de dos semanas, tras un año completo sin registros de la enfermedad. El incremento se da en medio de un brote que ya afecta a varias entidades del país. Además de los contagios confirmados, 68 personas se encuentran bajo observación médica, consideradas como casos sospechosos o probables, lo que mantiene activa la alerta epidemiológica en el estado.
Aunque Puebla no registra defunciones, la Secretaría de Salud federal advierte que el comportamiento del virus obliga a reforzar las medidas de prevención, pese a que la incidencia se mantiene en 0.10 por cada 100 mil habitantes.
El brote comenzó a documentarse el 17 de enero, cuando se reportó el primer caso en la entidad. Seis días después, el número de contagios confirmados ya había aumentado a cuatro.
Para el 28 de enero, el reporte federal actualizó la cifra a siete casos, una cantidad que colocó a Puebla por encima de otras entidades de la región en cuanto a nuevos contagios.
Como respuesta, se activaron cercos sanitarios en torno a los casos detectados, con seguimiento puntual a sus contactos cercanos para frenar una posible propagación comunitaria.
Las autoridades sanitarias recomendaron retomar el uso de cubrebocas en espacios cerrados, reforzar el lavado de manos y mantener esquemas de vacunación completos, principalmente en menores.
La prioridad para la vacuna incluye a niños de 1 a 9 años y adultos de 10 a 49 años sin esquema completo, bajo un monitoreo constante, mientras el brote continúa avanzando en estados con miles de contagios.






