El gobierno federal no logrará la consolidación fiscal planteada para 2025, ante un ajuste en la serie histórica del PIB, con la cual el nivel de déficit se ubicará arriba de lo proyectado, según datos de Hacienda. En 2024 se ubican en 5.7% del PIB, por lo cual el año pasado se realizaron recortes al gasto público para poder reducirlos, pero se esperaba reducir el déficit a 3.9% del PIB; sin embargo, para los Criterios Generales de Política Económica 2026 se modificó al alza la proyección a un rango de entre 4.3 y 4.4%.
En meses pasados, el Inegi actualizó la serie histórica del PIB de 2023 y 2024, con lo cual ahora el déficit esperado para el cierre de 2024 será de 4.5% del PIB.
La deuda pública por habitante en México se duplicó en términos nominales en una década al alcanzar 137 mil pesos por persona en noviembre pasado, casi el doble de los 68 mil pesos reportados en el mismo mes de 2015, de acuerdo con estimados del Consejo Nacional de Población y el más reciente Informe de Finanzas Públicas de Hacienda.
Los efectos de las tasas de interés en el encarecimiento del crédito y la contratación de nuevas obligaciones, en parte para amortizar el financiamiento pasado, han llevado a que la medida más amplia de la deuda pública en México alcance los 18.2 billones de pesos, según Hacienda.
Los precios de la gasolina y el diesel se mantienen estables aún con el incremento del IEPS.
Asimismo, no hubo incrementos en los precios aún cuando el gobierno no otorgó ningún estímulo fiscal a las gasolinas, lo que significa que el aumento habría sido absorbido por Pemex.
Para este año, Hacienda estima que la recaudación por este impuesto será de 473 mil millones de pesos, una caída de 6.47%, respecto a lo estimado para 2025.
La confianza empresarial cerró 2025 con una disminución anual de 3.5 puntos, reflejando un menor optimismo en el componente.
Momento adecuado para invertir, acumulando su segundo cierre de año consecutivo de deterioro, según el Inegi.
En todos los sectores que integran el indicador de confianza empresarial se registraron caídas, lo cual según la directora de Análisis Económico de Monex, Jannet Quiroz, se debe a la desaceleración que ha mostrado nuestra economía en los últimos tres meses.
Las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump y un débil mercado laboral en ese país continúan impactando el flujo de remesas hacia México. En noviembre, el país captó 5,24 millones de dólares, una caída anual de 5.7%, según Banxico.
Las remesas acumularon ocho meses consecutivos de descensos, la segunda racha negativa más grande desde la Gran Recesión que comenzó en 2008.
En el acumulado, se recibieron 56,469 mdd, una baja de 5.1% respecto a igual lapso de 2024.
Venezuela se convertirá en un acérrimo competidor de México para atraer inversión privada al sector de hidrocarburos, y ante la falta de recursos para nuevos proyectos en el país la producción de crudo local seguirá bajando, poniendo en riesgo a Pemex y a sus finanzas, alertaron analistas económicos.
Sostuvieron que el plan de EU de invertir en la infraestructura petrolera venezolana a fin de elevar la producción de petróleo crudo en el país sudamericano, pone en riesgo la inversión de hidrocarburos en México.
Asimismo, advirtieron un reacomodo de las estrategias comerciales de las empresas de refinación estadounidense.
Autoridades definirán hoy ajustes de seguridad en fronteras y flujos comerciales tras el operativo en Venezuela; se anticipan comunicados conjuntos durante la tarde.
El tipo de cambio abrirá estable a la espera de datos de inflación de esta semana; analistas observan volatilidad moderada en mercados.
En los últimos días, los mercados globales quedaron sacudidos no solo por un hecho geopolítico sin precedentes —la ofensiva militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro—, sino también por cómo Wall Street ya había estado anticipando parte de este escenario y sus implicaciones para activos clave como el petróleo y la deuda venezolana.
Antes de que se materializara este giro, bancos como JPMorgan y Citi ya evaluaban —con cautela— la posibilidad de una transición política que podría detonar volatilidad en la producción petrolera local, con estimaciones de caídas de hasta 50% en el corto plazo si se llegara a una desestabilización significativa.
Sin embargo, también planteaban una recuperación rápida si se alcanzara estabilidad política y se facilitara la entrada de inversión externa.
El análisis de estas instituciones no se limitó al crudo: la deuda venezolana, castigada por años de incertidumbre, es vista por algunos estrategas como una oportunidad atractiva si se acompaña de una reestructuración creíble y por la participación de organismos multilaterales en el proceso.
Citi sugería un potencial de valorización significativo en tal contexto, aunque siempre con alto nivel de riesgo asociado a la evolución política.
A pesar de las tensiones, los mercados petroleros globales continúan presionados por exceso de oferta y fundamentos técnicos, lo que ha moderado el impacto de los eventos recientes en los precios del crudo.
Para los inversionistas, esto plantea una disyuntiva: ¿posicionar portafolios para capturar oportunidades en deuda y recursos energéticos, o mantener defensas ante escenarios de mayor ruido geopolítico?
La administración de Donald Trump contempla aprovechar la captura de Nicolás Maduro como palanca para reactivar la producción petrolera en Venezuela con participación de grandes energéticas estadounidenses como Chevron, Exxon Mobil y ConocoPhillips, según especialistas. Aunque Chevron ya opera allí y otras firmas tienen historial en el país, la infraestructura venezolana está gravemente deteriorada, lo que obligaría a inversiones de decenas de miles de millones de dólares y años de trabajo antes de obtener rendimientos relevantes.
La OPI de SpaceX, impulsada por Elon Musk, se perfila como el mayor debut bursátil de la historia, con estimaciones de valuación que alcanzarían los 1.5 billones de dólares, superando los récords establecidos por Aramco y Alibaba.
Tras confirmar que los planes de salida a bolsa son “precisos”, la empresa aeroespacial ya realizó ventas privadas valuadas en alrededor de 800,000 millones de dólares, despertando interés entre inversionistas institucionales, incluidos fondos liderados por Cathie Wood.
El Consejo Administrativo de Defensa Económica de Brasil (CADE) abrió una investigación antimonopolio contra Microsoft ante señales de prácticas que podrían haber afectado la competencia en servicios de nube frente a rivales como Google y Amazon.
El caso se basa en un informe británico que advierte sobre efectos negativos de las estrategias de licenciamiento de Microsoft, lo que ha generado preocupación regulatoria más allá de Europa.
Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo en Estados Unidos cayeron inesperadamente en 16,000 durante la semana que terminó el 27 de diciembre, alcanzando 199,000, el nivel más bajo en semanas recientes.
A pesar de este descenso, los economistas advierten que el mercado laboral estadounidense sigue en un modo de “no contratar, no despedir”, reflejando un entorno de empleo estancado pese a la resiliencia en el crecimiento del PIB.
En 2025, Estados Unidos captó la mayor parte de las inversiones de fondos soberanos y de pensiones públicos, con aproximadamente 132,000 millones de dólares, casi la mitad del total global, impulsado por el gasto en infraestructura digital, centros de datos y empresas vinculadas a inteligencia artificial.
El informe de Global SWF indica que estas inversiones crecieron un 35% a 179,300 millones de dólares.






