Francisco Romero Serrano confirmó su interés por volver a dirigir la Auditoría Superior del Estado, cargo del que salió en 2022 tras una crisis legal y política que marcó su gestión. El exfuncionario se presentó en el Congreso de Puebla para registrarse como aspirante a la ASE, afirmando que su salida ocurrió por motivos personales, aunque reconoció que el episodio lo dejó con un pendiente que ahora busca cerrar con una nueva participación en el proceso.
Romero señaló que la definición del Congreso será determinante y que acatará cualquier resolución, pues considera que el Poder Legislativo tiene la última palabra en esta designación.
Aseguró que su regreso no responde a favoritismos ni ventajas, sino a que hoy cuenta con resoluciones judiciales que lo dejaron en libertad y sin cargos vigentes.
El exauditor dijo que recorrió todas las instancias necesarias para limpiar su nombre y que los fallos emitidos le permiten contender nuevamente sin restricciones legales.
Con este escenario, Romero entra a la competencia por la ASE, confiado en que su situación jurídica aclarada será suficiente para recuperar el puesto que dejó inconcluso.



