Al menos 64 personas murieron tras el choque de dos trenes de alta velocidad registrado la mañana de este miércoles 28 de octubre en la provincia de Toledo, España. El accidente movilizó a los servicios de emergencia y provocó la suspensión de la circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía, mientras las autoridades investigan las circunstancias que originaron la tragedia.
De acuerdo con información difundida por medios españoles y confirmada por fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha, el siniestro ocurrió en las inmediaciones de Urda, en el tramo ferroviario que conecta Madrid con Sevilla. En el accidente estuvieron involucrados un tren AVE de la compañía estatal Renfe y otro de la empresa privada Iryo.
🚆🇪🇸 El accidente ocurrió en #Toledo, #España donde dos trenes con pasajeros chocaron y dos vagones cayeron por un terraplén.
— regionalpuebla.com.mx (@regionalpuebla) October 28, 2026
Los equipos de emergencia trabajan en la zona mientras continúan las labores de atención. pic.twitter.com/4VftDEoCXE
Los primeros reportes indican que el tren de Renfe impactó por detrás contra el convoy de Iryo, que se encontraba detenido sobre las vías. La colisión provocó el descarrilamiento de varios vagones y la caída de algunos de ellos por un terraplén, lo que complicó las labores de rescate y atención a los pasajeros.
La cifra de víctimas mortales aumentó durante la jornada conforme los equipos de emergencia pudieron acceder a los vagones afectados. Las autoridades advirtieron que el balance podría cambiar mientras continúan los trabajos en la zona del accidente.
Tras conocerse la magnitud del siniestro, el rey Felipe VI expresó su tristeza y preocupación por lo ocurrido y transmitió sus condolencias a las familias de las personas fallecidas, además de enviar sus deseos de recuperación a los heridos y demás afectados.
El monarca también reconoció el trabajo de los equipos de emergencia que participan en las labores de auxilio. Al momento del accidente se encontraba en la base militar de Bétera, en Valencia, donde asistía a unas maniobras, actividad que fue acortada para facilitar su regreso y seguimiento de la situación.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, también siguió el desarrollo de la emergencia, mientras las autoridades regionales coordinaron las acciones para atender a las víctimas y sus familiares.
En el lugar se desplegaron efectivos de bomberos, Guardia Civil, Protección Civil y personal sanitario. Además, se habilitaron espacios para recibir a pasajeros afectados y se activaron mecanismos de atención para los familiares de las personas involucradas.
La circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía quedó interrumpida después del accidente. Las compañías ferroviarias activaron sus protocolos de emergencia y comenzaron a atender las afectaciones a los viajeros, sin que inicialmente hubiera una fecha confirmada para la reanudación normal del servicio.
Sobre las posibles causas, las primeras informaciones apuntaron a un posible fallo en la operación ferroviaria y a problemas relacionados con la circulación en el tramo. Sin embargo, las autoridades señalaron que será la investigación la que determine cómo ocurrió la colisión y si existieron fallas técnicas o humanas.
La tragedia ocurre meses después de otro accidente ferroviario mortal registrado en España, por lo que el nuevo siniestro vuelve a colocar bajo atención pública la seguridad y operación de la red ferroviaria de alta velocidad del país.
Mientras continúan las labores de rescate y la investigación, las autoridades mantienen como prioridad la identificación de las víctimas, la atención a los afectados y el esclarecimiento de las circunstancias que provocaron el choque.









