El gobernador Alejandro Armenta encabezó la supervisión del río Nexapa, donde afirmó que el saneamiento de cuencas es una condición básica para mejorar la salud pública, el entorno ambiental y el bienestar de las familias.
El mandatario explicó que el Nexapa es un afluente permanente, alimentado por los deshielos del volcán, que forma parte del sistema hídrico que abastece a municipios como Izúcar de Matamoros, con potencial para distintos usos.
Señaló que el plan contempla un diagnóstico técnico desde el origen del río, con soluciones como humedales, sistemas de tratamiento y esquemas que permitan incluso generar energía limpia mediante hidroeléctricas.
Como referencia, recordó los avances en el rescate del río Atoyac, donde ya se intervinieron 30 de los 109 kilómetros proyectados, desde su nacimiento en el Iztaccíhuatl hasta el lago de Valsequillo.
En ese tramo se colocaron 400 biodigestores, además de colectores y una planta de tratamiento en San Martín Texmelucan, lo que ha permitido una mejora tangible en la calidad del agua.
El gerente del Sistema de Agua Potable de Atlixco, Roberto Castillo Ruiz, explicó que el caudal del Nexapa tiene alto potencial para generar energía sustentable con turbinas que aprovechan la fuerza gravitacional del flujo.
Añadió que para consolidar el saneamiento es necesario ampliar los sistemas de tratamiento en municipios como Santa Isabel Cholula, mientras que Atlixco proyecta una inversión de 85 millones de pesos para mejorar el tratamiento de aguas y el riego agrícola, además de una rehabilitación carretera bajo un esquema de aportación conjunta del 50 por ciento.






