Luego de la intensa actividad registrada el miércoles 28 de enero, el Volcán Popocatépetl continúa activo, aunque dentro de un escenario considerado de riesgo moderado. El Semáforo de Alerta Volcánica permanece en Amarillo Fase 2, sin indicios que obliguen, por ahora, a desalojos preventivos.
Durante las últimas horas se han observado múltiples exhalaciones con vapor y gases, además de una emisión constante de ceniza. A este comportamiento se sumó un sismo volcanotectónico de magnitud 2.4, reflejo del movimiento interno que aún presenta el coloso.
En Puebla, la ceniza sigue siendo la principal consecuencia de esta actividad. Las zonas más impactadas son la capital y su área metropolitana, Atlixco y municipios ubicados en las faldas del volcán, así como regiones de la Sierra Norte y Nororiental cuando el viento cambia de dirección.
Como parte de las acciones de prevención, el gobierno estatal intensificó la revisión y reforzamiento de las rutas de evacuación, con especial atención en las rutas 2, 6, 7, 8, 9 y 10, donde se colocó señalética visible para orientar a la población en caso de una contingencia mayor.
Las autoridades también reiteraron medidas básicas de autoprotección, como el uso de cubrebocas al aire libre, la cobertura de depósitos de agua, la limpieza en seco de la ceniza y el resguardo de alimentos y agua para mascotas.
Finalmente, se recordó que el radio de exclusión de 12 kilómetros sigue vigente y que está prohibido acercarse al cráter. El monitoreo del volcán continúa de manera permanente, mientras Protección Civil mantiene en alerta sus protocolos ante cualquier variación en la actividad.






