Lo que comenzó como un día de convivencia terminó en una tragedia para la familia Peña, originaria de la comunidad de Yopi, en el municipio de Chignautla. Siete personas ingresaron a la gruta de Chichicazapan, en Cuetzalan, acompañadas por un guía turístico para disfrutar de un recorrido, sin imaginar que las intensas lluvias provocarían un incremento repentino del nivel del agua que los dejaría atrapados.
La familia, conocida entre los habitantes de su comunidad como “Los Peña”, estaba integrada por un matrimonio, sus dos hijas, el novio de una de ellas y el hermano de este, además del guía. Mientras avanzaban por el interior de la caverna, la corriente comenzó a crecer con rapidez, inundando los pasadizos e impidiendo que todos pudieran regresar a la salida.
En medio de la emergencia, únicamente el guía logró salir del lugar para solicitar ayuda. Su aviso permitió el despliegue de un amplio operativo en el que participaron cuerpos de rescate y autoridades de los tres niveles de gobierno, quienes enfrentaron las difíciles condiciones provocadas por el agua para ingresar a la gruta y buscar a los atrapados.
Con el paso de las horas, dos de los integrantes fueron rescatados con vida; sin embargo, las labores continuaron para localizar a quienes seguían desaparecidos. La esperanza de encontrarlos con vida se vio golpeada cuando las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de uno de los turistas, mientras el operativo permanece activo para ubicar al resto de las personas.
La tragedia de los Peña ha causado consternación entre los habitantes de Chignautla y Cuetzalan, donde familiares, amigos y vecinos permanecen atentos al desarrollo de las labores de búsqueda. Lo que sería un paseo para compartir en familia terminó convertido en una historia de dolor e incertidumbre que ha conmovido a toda la Sierra Norte de Puebla.






