La transición hacia nuevos esquemas digitales no ha logrado eliminar la lentitud y burocracia en la fiscalización aduanera, situación que complica las operaciones y cadenas de suministro de empresas exportadoras del sur-sureste del país, advirtió el Comité Regional Operativo de Comercio Exterior (CROCE).
El organismo consideró positiva la reforma a la Ley Aduanera y su objetivo de digitalizar la mayoría de los procedimientos relacionados con el comercio exterior; sin embargo, sostuvo que ocho meses después de su entrada en vigor persisten dificultades fiscales, administrativas y tecnológicas para las empresas.
El diagnóstico deriva del trabajo realizado por la Mesa de Normatividad y Aduanas del CROCE, encabezada por Emma Sofía Pérez Calzada, a partir de propuestas y solicitudes de análisis técnico formuladas por empresas exportadoras, afiliadas o no al Consejo Mexicano de Comercio Exterior región sur (Comce-sur).
Piden simplificación administrativa
Pérez Calzada señaló que las empresas requieren que la digitalización esté acompañada por medidas de simplificación administrativa que permitan agilizar efectivamente sus operaciones de comercio exterior.
Entre las propuestas mencionó el respeto a los tiempos establecidos en la legislación, la aplicación de la afirmativa ficta y una mayor flexibilidad de criterios cuando se presenten contingencias en los sistemas tecnológicos.
La coordinadora de la Mesa de Normatividad y Aduanas sostuvo que estas medidas permitirían avanzar de una fiscalización aduanera caracterizada por trámites burocráticos hacia una mayor facilitación comercial.
Mientras se concretan esos cambios, el CROCE recomendó a las empresas adoptar un enfoque preventivo y automatizado, o avanzar gradualmente hacia la automatización de sus procesos.
Recomiendan anticiparse a errores en operaciones
Una de las principales recomendaciones es mantener documentados los procedimientos relacionados con la generación, recuperación y almacenamiento de los expedientes de comercio exterior.
Los exportadores también deberían trabajar coordinadamente con sus agentes aduanales para revisar anticipadamente licencias, permisos, contratos de distribución y demás requisitos aplicables a sus operaciones, explicó Pérez Calzada, quien también se desempeña como directora de Operaciones de Calten.
De acuerdo con el CROCE, este modelo permitiría a exportadores e importadores identificar anticipadamente errores, corregirlos y homologar sus operaciones antes de enfrentar dificultades durante el despacho aduanal.
El objetivo es reducir riesgos frente a las exigencias del nuevo esquema fiscal y tecnológico, especialmente mientras persistan problemas relacionados con tiempos de respuesta, criterios administrativos y funcionamiento de sistemas.
CROCE reúne empresas de nueve estados
La directora de Comce-sur, Josefina Lombard, informó que desde abril de 2026 funciona el primer CROCE instalado a nivel nacional con el respaldo del Consejo Mexicano de Comercio Exterior.
El organismo agrupa a empresas dedicadas al comercio exterior de nueve estados de la región sur del país.
Además de impulsar actividades relacionadas con inversión y comercio exterior, mantiene mesas técnicas de trabajo con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), la Secretaría de Economía federal y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM).
Estos espacios permiten canalizar ante las autoridades las incidencias reportadas por las empresas, entre ellas problemas tecnológicos, diferencias en criterios aduaneros y asuntos relacionados con la normatividad.
El CROCE planteó que mientras continúe el proceso de adaptación de los sistemas y procedimientos, las empresas deberán reforzar la prevención, documentación y revisión anticipada de sus operaciones para disminuir posibles contratiempos en las aduanas.






