La investigación por los ataques armados registrados en la Vía Atlixcáyotl dio un nuevo paso luego de que un Juez de Control resolvió vincular a proceso a Rafael N., empresario farmacéutico de origen español, por su probable responsabilidad en los delitos de homicidio en grado de tentativa, lesiones, daño en propiedad ajena y ataques peligrosos.
La resolución fue emitida este domingo al concluir la audiencia realizada en Casa de Justicia Puebla.
Durante la diligencia, la representación social presentó los elementos reunidos en la carpeta de investigación, los cuales fueron considerados suficientes para que el proceso penal continúe.
El juzgador también determinó que el imputado permanezca en prisión preventiva en el Penal de San Miguel.
La decisión judicial se conoció después de que la defensa solicitó la ampliación del plazo constitucional de 144 horas, petición que aplazó la resolución sobre su situación jurídica.
Mientras tanto, familiares de Rafael N. promovieron una campaña en redes sociales y una petición en Change.org para solicitar apoyo a su favor.
El documento superó las mil 100 firmas y fue acompañado por publicaciones en las que se aseguró que el empresario era un presunto chivo expiatorio.
El secretario de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, rechazó esos señalamientos.
Explicó que la captura fue resultado de una investigación sustentada con evidencia técnica, científica y documental.
Añadió que el análisis de cámaras de videovigilancia permitió detectar la presencia del mismo vehículo en los distintos ataques y que las víctimas identificaron tanto al imputado como a la camioneta presuntamente utilizada.
Rafael N., también representante legal del Instituto Tecnológico Bioquímico (Itebio, A.C.), fue detenido la madrugada del 14 de julio en el Fraccionamiento Santa Fe, en San Andrés Cholula, durante un operativo encabezado por la Fiscalía General del Estado (FGE) con apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional.
Según las investigaciones, disparó alrededor de 20 veces contra los agentes antes de ser sometido y presentado ante la autoridad judicial.






