Los seis cuerpos hallados en Huehuetlán El Grande corresponden a una ejecución con signos de extrema violencia, confirmó el gobernador Alejandro Armenta, al precisar que las víctimas presentaban heridas de bala y huellas de tortura.
El mandatario explicó que tras recibir el reporte se activaron de inmediato los canales de comunicación con autoridades municipales, así como con instancias federales encargadas de la gobernabilidad y la seguridad.
Entre los contactos realizados, destacó la comunicación con la Secretaría de Gobernación federal y con el titular de Seguridad Pública federal, Omar García Harfuch, para dar seguimiento puntual al caso.
Armenta señaló que el punto donde fueron localizados los cuerpos es una zona aislada, sin registros de hechos violentos recientes, lo que refuerza la hipótesis de que el lugar fue utilizado únicamente para cometer la ejecución.
Agregó que las primeras líneas de investigación apuntan a un hecho relacionado con delincuencia organizada, por lo que el caso se mantiene bajo atención conjunta de fiscalías y dependencias de los tres niveles de gobierno.
Respecto a los poblanos que quedaron atrapados en Puerto Vallarta tras los hechos violentos en Jalisco, el gobernador informó que ya se encuentran de regreso en Puebla.
Indicó que hubo comunicación directa con familiares y que se ofreció respaldo institucional, además del apoyo brindado por la Marina para el traslado seguro de 52 personas.
Finalmente, señaló que otros grupos de jóvenes ubicados en Jalisco y Guanajuato también recibieron acompañamiento, en coordinación con los gobernadores de esas entidades, para facilitar su regreso y salvaguardar su integridad.






