El homicidio de Karina Ruiz y Alexandro Tello generó una serie de pronunciamientos desde distintos sectores de Puebla, particularmente en el ámbito educativo y político, tras confirmarse el hallazgo de sus cuerpos el pasado 20 de febrero. Ese mismo día, el Instituto Oriente, donde estudian los hijos de la pareja, difundió una esquela institucional en la que expresó su profundo dolor por el crimen.
En su mensaje, el colegio ofreció condolencias directas a los hijos de Karina y Alexandro, además de extender su acompañamiento espiritual y fraterno a la familia Ruiz Tello.
La institución también convocó a su comunidad educativa a unirse en oración, destacando que estos momentos requieren cohesión y fortaleza colectiva.
De manera implícita y explícita, el pronunciamiento del Instituto Oriente incluyó una exigencia de seguridad, respaldada por asociaciones de padres de familia que reclamaron paz y justicia para las familias poblanas.
La Universidad Iberoamericana Puebla se sumó a los posicionamientos a través de su Instituto de Derechos Humanos, con un llamado a que el caso sea investigado con enfoque de derechos humanos.
La Ibero advirtió que hechos como este reflejan la inseguridad en los trayectos intermunicipales y pidió evitar la revictimización de la pareja durante las investigaciones.
En el ámbito político, la dirigencia estatal del PRI en Puebla emitió un comunicado el 21 de febrero de 2026, encabezado por la diputada federal Xitlalic Ceja García.
El partido condenó el asesinato de la pareja y exigió a la Fiscalía General del Estado una investigación inmediata, al tiempo que calificó como fallida la estrategia de seguridad actual.
Por su parte, el PAN Puebla, a través de sus liderazgos legislativos, ha exigido reforzar la vigilancia en la Sierra Norte y en las colindancias con Tlaxcala, además de demandar resultados ante el incremento de la violencia en Chignahuapan.






