NOTICIAS 24/7 PRINCIPALES REPORTAJE

Con las fiestas decembrinas llega la “depresión navideña”: experta

Llegó diciembre, y con él, las emociones comienzan a removerse y a apagarse creando un sentimiento de vulnerabilidad

La falta de movilidad y los logros no alcanzados pueden llevar a episodios depresivos o de tristeza profunda, advierte Gabriela González Ruiz, especialista en el tema, e insta a atenderse desde las primeras señales. Llegó diciembre, y con él, las emociones comienzan a removerse y a apagarse creando un sentimiento de vulnerabilidad, inestabilidad o melancolía.

Todo lo vivido en el año comienza a pasar factura a la salud emocional, lo que provoca en muchas personas una inevitable tristeza durante las fiestas de fin de año, advierte la especialistas de la Ibero Puebla.

Independientemente del gusto o disgusto por dichas festividades, la Navidad y el Año Nuevo son los momentos predilectos para la reflexión, lo que puede ocasionar melancolía.

Si bien esto puede ser un indicio de depresión, González Ruiz, coordinadora de la Maestría en Psicoterapia de la Ibero Puebla, llama a aprender a interpretar nuestras emociones.

“Hay que tomar en cuenta que el concepto de depresión lo hemos generalizado. A veces no es depresión, es tristeza, y a veces, tristeza profunda. Ya luego viene un rasgo de depresión”.

Para que sea considerada depresión, la experta afirma que debe haber antecedentes no atendidos del padecimiento que se agravan con la llegada de las fiestas decembrinas.

Explicó que la “sensación de tristeza se activa como una manera de reconocer los resultados de nuestra autoevaluación, de haber logrado o no cosas. A veces la tristeza y la tristeza profunda tienen que ver con cosas que sí se hicieron, pero que ya no están”. Cuando la tristeza profunda se agrava, se comienza a hablar de ‘depresión navideña’.

Esta expresión es usada por los expertos para hablar de un trastorno desatendido a lo largo del año, y que hacia el final confronta a las personas que lo padecen.

Se manifiesta, agrega,  en conductas como la compulsividad para hacer compras, comer o convivir, o bien, en un aislamiento excesivo acompañado de un profundo sentimiento de soledad y decaimiento.

Sin embargo, Gabriela González recuerda que “es importante que exista la tristeza, que esté presente. Es una emoción que está a favor de nosotros”, pues ayuda a reconocer que tenemos una necesidad que atender, y el fin de año es un buen momento para hacer un alto en el camino y abrazar esos rasgos que piden atención.

“Mi invitación es a que, si tú necesitas la atención en este momento, no lo pongas como un deseo ni como un propósito de año nuevo, es en este momento cuando lo necesitas. Es buscar a un profesional de la salud, a un psicoterapeuta que esté certificado con un grado de maestría, y que nos puede apoyar precisamente en un acompañamiento psicológico y de crecimiento”, concluyó.

La falta de movilidad y los logros no alcanzados pueden llevar a episodios depresivos o de tristeza profunda, advierte Gabriela González Ruiz, especialista en el tema, e insta a atenderse desde las primeras señales.

Llegó diciembre, y con él, las emociones comienzan a removerse y a apagarse creando un sentimiento de vulnerabilidad, inestabilidad o melancolía.

Todo lo vivido en el año comienza a pasar factura a la salud emocional, lo que provoca en muchas personas una inevitable tristeza durante las fiestas de fin de año, advierte la especialistas de la Ibero Puebla.

Independientemente del gusto o disgusto por dichas festividades, la Navidad y el Año Nuevo son los momentos predilectos para la reflexión, lo que puede ocasionar melancolía.

Si bien esto puede ser un indicio de depresión, González Ruiz, coordinadora de la Maestría en Psicoterapia de la Ibero Puebla, llama a aprender a interpretar nuestras emociones.

“Hay que tomar en cuenta que el concepto de depresión lo hemos generalizado. A veces no es depresión, es tristeza, y a veces, tristeza profunda. Ya luego viene un rasgo de depresión”.

Para que sea considerada depresión, la experta afirma que debe haber antecedentes no atendidos del padecimiento que se agravan con la llegada de las fiestas decembrinas.

Explicó que la “sensación de tristeza se activa como una manera de reconocer los resultados de nuestra autoevaluación, de haber logrado o no cosas. A veces la tristeza y la tristeza profunda tienen que ver con cosas que sí se hicieron, pero que ya no están”. Cuando la tristeza profunda se agrava, se comienza a hablar de ‘depresión navideña’.

Esta expresión es usada por los expertos para hablar de un trastorno desatendido a lo largo del año, y que hacia el final confronta a las personas que lo padecen.

Se manifiesta, agrega,  en conductas como la compulsividad para hacer compras, comer o convivir, o bien, en un aislamiento excesivo acompañado de un profundo sentimiento de soledad y decaimiento.

Sin embargo, Gabriela González recuerda que “es importante que exista la tristeza, que esté presente. Es una emoción que está a favor de nosotros”, pues ayuda a reconocer que tenemos una necesidad que atender, y el fin de año es un buen momento para hacer un alto en el camino y abrazar esos rasgos que piden atención.

“Mi invitación es a que, si tú necesitas la atención en este momento, no lo pongas como un deseo ni como un propósito de año nuevo, es en este momento cuando lo necesitas. Es buscar a un profesional de la salud, a un psicoterapeuta que esté certificado con un grado de maestría, y que nos puede apoyar precisamente en un acompañamiento psicológico y de crecimiento”, concluyó.