Luis Antonio Godina, secretario técnico del Instituto Mexicano para la Transformación de la Vida Pública destacó que el potencial de Puebla es enorme, por la productividad de su gente.
Explicó que este documento analiza 28 temas y cinco ejes, que se enfocan en la transformación política, social, económica, ciudadana y transversal.
Consideró además que dentro de los principales problemas identificados resaltan sobre todo la inseguridad, la procuración de justicia, la protección civil y los derechos humanos.
Detalló que Puebla se encuentra en los últimos 5 lugares en indicadores de estado de derecho, impunidad y censos nacionales de impartición de justicia.
Establece el diagnóstico que hay poca confianza en las instituciones; a cifra negra (delitos no denunciados) es de aproximadamente 92% para 2021 cuando en 2019 era de 85.5%.
Existen además precarias condiciones de internamiento y la corrupción al interior de los centros penitenciarios del estado.
Subrayó que Puebla pasó de registrar 25 mil149 mujeres víctimas por cada 100 mil mujeres de 18 años y más en el año 2018 a 26 mil 139 en el año 2021.
Uno de los diagnósticos de mayor gravedad es que los espacios públicos están ocupados por la delincuencia.
Adicionalmente se precisa fortalecer el sistema estatal de protección civil y abatir las
violaciones a los derechos humanos.
Respecto al medio ambiente el agua y el medio ambiente son preocupación central: su manejo, el rezago en el tratamiento y reutilización, y tendencias insostenibles de sobreexplotación de acuíferos, así como la grave contaminación en los ríos Atoyac y Alseseca.
Mientras que en materia social, según cifras del Coneval, entre 2016 y 2020 el número de habitantes en pobreza creció en 462 mil, en pobreza moderada 121 mil y en pobreza extrema 341 mil. En su conjunto la población en pobreza en Puebla asciende a 4.1 millones, que corresponde al 62.4% de la población del estado.
El 80% de la población ocupada, explicó, no tiene un acceso directo a la seguridad social, esto derivado de su condición laboral.
La educación puede ser uno de los pivotes que detone el desarrollo del estado. Sin embargo, dijo, en 2020 en Puebla el grado promedio de escolaridad de la población de 15 años y más era de 9.5, lo que equivale a poco más de tercer año de educación secundaria.
En Puebla 7 de cada 100 personas de 15 años y más no saben leer ni escribir, mientras que a nivel nacional son 5 de cada 100, detalló.
Luis Antonio Godina resaltó que una consideración central es el hecho de que solamente la Secretaría de Salud atiende a la población que no tiene recursos o que no tiene empleo formal. Por lo anterior, priorizó la necesidad de caminar hacia la universalización efectiva con la ampliación de funciones del IMSS-Bienestar recientemente aprobada se encamina en ese sentido y será un reto para las entidades federativas.
Godina Herrera consideró que las políticas públicas en el estado de Puebla para la igualdad e inclusión deben trabajar por los derechos fundamentales de las mujeres y los colectivos LGBTQ+, frente a cualquier forma de desigualdad o forma de violencia, de tal modo que se aspire a construir una sociedad más justa para todas y todos.
En Puebla el diagnóstico en materia de igualdad e inclusión es dramático, por lo que las políticas públicas se deben enfocar también en temas como alerta de violencia de género, violencia familiar, sexual, vicaria, feminicidios, impartición de justicia y centros de justicia para mujeres, entre otros.
Destacó la importancia de fortalecer la infraestructura física en Puebla, mediante la implementación de políticas públicas que fomenten la inversión y la colaboración con el sector privado “lo que se necesita es el trabajo en equipo entre sector privado y gobierno del estado, pues este último no puede ser un actor pasivo del proceso económico”.