Desde su escondrijo, el presidente de la mesa directiva del senado, el ex priista Alejandro Armenta Mier, reiteró en la sede de la Cámara Baja que solicitaría licencia al cargo legislativo porque quiere ser la “corcholata” de Morena a la gubernatura en el 2024.

El ex líder estatal del PRI convertido a militantes de “izquierda” anunció que seguirá caminando el estado para hacerse de la nominación, porque se la deben desde que fue parte del equipo de Mario Marín Torres, el entonces gobernador, que optó por Javier López Zavala, en aquel año 2010.

En un misterio se ha convertido la indagatoria de la Fiscalía General de Estado para esclarecer el homicidio del periodista Marco Aurelio Ramírez Hernández, debido a que han aparecido otros distractores como el saqueo a las oficinas del comunicador, lo que ya motivó una detención.

Aunque el fiscal Gilberto Higuera Bernal adelantó que estaban por cumplimentarse órdenes de aprehensión de los presuntos responsables del asesinato, nadie ha sido detenido; y la mujer apresada, sobrina del difunto, está acusada por robo, salvo que salgan con otra novedad.

En reserva tienen el dato en el llamado “círculo rojo” de la identidad de propietario “de la mano que mece la cuna” en la campaña mediática tupida contra el secretario de Gobernación Julio Huerta Gómez, misma que se desató a raíz de la contratación de Sandra Izcoa como su vocera de prensa. Aunque Huerta lo “desmintió” después, pese al anuncio oficial de bienvenida.

Desde la aparición de la primera publicación al estilo de la santa inquisición donde se condenó a muerte política a Huerta Gómez por contratar en la oficina de prensa en la Secretaría de Gobernación a una presunta “mapachera” electoral, como se refirieron a asesora en medios e imagen, misma que trae marcaje personal de la inquisidora que fungió como vocera de Barbosa.

Oculto estaba el sindicato de trabajadores de la empresa automotriz Audi que le peleará la titularidad del contrato colectivo al sindicato charro de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) que fue convertido en un clon del sindicato independiente de Volkswagen.

Son un enigma las razones del por qué el charro sindical de la peor calaña, Gonzalo Juárez Méndez, es apoyado por los alcaldes para seguir al frente del sindicato “Benito Juárez” del ayuntamiento de Puebla, a quien le permitieron prácticas gansteriles y antidemocráticas para reelegirse

Fue protegido en el trienio de Antonio Gali Fayad para forzar la salida de Israel Pacheco, a quien acusaron de corrupción y pretender perpetuarse en poder, pero Juárez Méndez superó a Pacheco en mañas, vicios, terror sindical y corruptelas, al amparo de la morenista Claudia Rivera y del panista Eduardo Rivera.

Gulag

Las bandas de huachicoleros no solo construyen túneles en Puebla para robar hidrocarburos de Pemex, también han hecho “queso gruyere” el sistema de seguridad pública del estado y federal, porque frente a las narices de los jefes policiacos y mandos militares siguen haciendo de las suyas.